lunes, 5 de diciembre de 2016

UNO DE SAPOS

Samaniego contaba que un jabalí se estaba afilando los colmillos en un árbol y que una zorra le preguntó extrañada el porque lo hacía en tiempos de paz y sin estar amenazado y, que el animal le contestó angustiado que había que prepararse para la guerra en tiempos de paz y para la tormenta en la calma, porque por dos valía uno prevenido.

PD: Más tarde el jabalí cruzó un puente cuyo límite de peso sabía que tenía el biennombrado y el puente al suelo cayó desplomado por la misma razón que sin saber había nombrado.

Moralejas:

1. No falta el sapo que todo lo quiere averiguar.

2. No falta el sapo que se cree muy uvita filosofando.

3. No falta el sapo que hace puentes con palillos.

4. No falta el sapo que se fía de otro más sapo.

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