sábado, 17 de mayo de 2014

EL OTRO LOBO FEROZ

A estas alturas ya saben que me propongo con estos cuentos, así que no se asusten con el que sigue. Érase una vez un mico que llamaba asustado a su madre gritando que por ahí cerca venía el lobo. Tantas veces hizo lo mismo que su madre terminó por no hacerle caso cuando llamaba asustado. Un día el lobo si fue y se comió al homínido.

Moralejas:

1. Andar a toda hora con el mismo cuento es dar lora.

2. Una llamada de auxilio es una llamada de auxilio, aún siendo falsa.

3. ¿La gente no atiende al timbre de la puerta porque suena mucho?

4. Al final la madre siempre acude, aunque el lobo ya haya comido.

sábado, 3 de mayo de 2014

EL LOBO FEROZ

Cuenta una historia encantada, que cuando caperucita fue a llevarle algo de comer a la abuela que estaba enferma en el bosque, un lobo feroz le ofreció una competencia tranquila hasta la casa de la susodicha. Dicen las malas lenguas que el lobo se fue por el camino más corto y que se atragantó a la abuelita y de postre a la perdedora caperucita roja. También dice la historia que un leñador desalmado sacó a las dos víctimas del vientre del lobo, le rellenó con piedras y lo dejó en el bosque con su pesadez.

Moralejas:

1. No es tanto el lobo feroz sino lo tarugo de las caperucitas.

2. ¿El lobo se comió a caperucita porque perdió la apuesta?

3. No hay peor cosa que un anciano enfermo en un bosque con lobos. !Qué desalmados¡

4. Leñador y cirujano son las delicias del marrano.