viernes, 29 de noviembre de 2013

SAPOS Y PÁJAROS

Un sapito se estaba mojando bajo una lluvia intensa fue a tocar a la casa del pájaro carpintero. Tocó en la puerta de éste y le pidió el favor de dejarlo escampar allí. El pájaro le contestó: “No señor esta casa es mía y solamente mía”. Un rato después, el sapito muy empapado rogó de nuevo al pájaro le dejara escampar; el pájaro se enojó y le dijo tres groserías, le sacó en cara su desidia por el trabajo y su pereza y le dio un portazo en la cara. Más tarde y aún más empapado, el sapo volvió por tercera vez, pero no cambió más que la agresividad con la que lo trató el pajarito: más enojado, más insultos y de nuevo el portazo.

Moralejas:

1. No nos hagamos tarugos que los sapos son anfibios y no odian el agua, así que el pájaro hizo bien en dudar de la honestidad de un sapo.

2. Si ya le dieron un portazo, ¿a que va por el otro? 

3. La tercera no siempre es la vencida. 

4. Mientras más mojado el sapito más duro el pajarito.

viernes, 22 de noviembre de 2013

LA ZORRA Y LAS UVAS


Cuentan que una zorra que pasaba bajo un árbol de uvas, se enamoró perdidamente de ellas y trató de cogerlas. Tras vanos intentos de treparse al viñedo, de sacudir el árbol, de arrojarle rocas y de tratar de bajarlas con un palo de escoba y luego de que una colonia de ardillas se burlara de sus infructuosos intentos, abandonó su misión y se fue diciendo a las ardillas: “no vale la pena cogerlas están verdes”

Moralejas:

1. Disimular el fracaso es un arte de zorras. 

2. En ninguna parte faltan las ardillas inmaduras. 

3. Hasta donde yo sé las zorras no son vegetarianas. 

4. Si unas uvas no caen del palo, sacudiéndolo, lanzándole piedras ni dándoles palazos, esté totalmente seguro de que están verdes.


lunes, 11 de noviembre de 2013

LA COMADREJA Y LA MÁQUINA DE AGUA


La máquina de agua que había comprado el rey león para reemplazar el pozo de la selva se había dañado y los animales se estaban enfermando por consumir agua de la charca sin procesar. Nadie pudo repararla aunque vinieron técnicos de todos los rincones de la selva. De pronto, una comadreja extranjera dijo ser capaz de repararla y llevó su herramienta al lugar, tomó la máquina, le movió un pequeño tornillo y la reconectó a la alimentación eléctrica; la máquina quedó perfecta. Cuando cobró la cuenta de su reparación el león se sintió ofendido de que la comadreja cobrara tanto dinero, 100 millones de créditos selváticos. La comadreja le dijo que muy temprano en la mañana le enviaría una nota con los datos de sus gastos pormenorizados y efectivamente, al día siguiente llegó nota: 


Conectar el agua de suministro a la máquina 10.000 créditos selváticos

Asistencia técnica puerta a puerta 30.000 créditos selváticos

Gastos de representación 40.000 créditos selváticos

Gasto que representó para el destornillador 5.000 créditos selváticos

Mover el tornillo a su posición 5.000 créditos selváticos

Saber exactamente que tornillo mover 99’910.000 créditos selváticos

Total 100.000.000 créditos selváticos

moralejas:

1. Cuando las cuentas son claras no se puede discutir con ellas. 

2. Comadreja es comadreja, y aunque parezca rata es comadreja. 

3. Existen razones por las que los animales no beben en máquinas de agua. 

4. Es mejor ser comadreja con muchos vicios que león con muchos títulos.

martes, 5 de noviembre de 2013

EL SIMIO KARATECA

El rey de Asan fue de caza y cuando vio un simio en un árbol quiso afinar su puntería y le disparó. El simio hábilmente esquivó la flecha con un pase de verónica; el rey dispuso una nueva flecha en el arco y volvió a disparar y el simio repitió el pase librándose de la saeta. Así lo hizo en repetidas oportunidades, hasta que Asan viendo la pericia del simio para evitar las flechas, mandó a todo el ejército que lo acompañaba a cargar sus arcos y dispararon todos a un tiempo. El simio cayó muerto a los pies del árbol.

Moralejas:

1. La destreza es excelente para atraer busca pleitos.

2. Esquivar una flecha es difícil, miles es imposible.

3. Si tienes experiencia en combate, sabes lo bueno que es salir corriendo.

4. El honor en la guerra es como virgo en puta.