Perro Ponce el valeroso y Liebre Carranza el prudente, vieron venir frente a frente al lobo más horroroso. El prudente, temeroso, a una encina se abalanza y, cual otro Sancho Panza, en las ramas se salvó. Perro Ponce allí murió.
Moralejas:
1. Imitemos a Carranza.
2. Los Cobardes viven para contar la historia.
3. Es mejor que digan aquí corrió que aquí murió.
4. Viven los hijos de Carranza, los de Ponce siguieron su ejemplo.