domingo, 16 de abril de 2017

EL LOBO Y EL BURRO

Un burro cojo fue interceptado por un lobo y aquel urde un plan macanudo para salir bien librado. Le dice al lupino que prefiere cesár en su dolor y permitirle que le coma de cabo a rabo, pero que antes le quite el clavo que en la pata tiene. El lobo siente que está en su día y se ofrece a hacer la cirugía, poniendo de manifiesto lo fácil que hacer aquello resultaría, pero cuando saca las muelas para la operación, el jumento le zampa una coz que le tira la dentadura. El burro se siente seguro pero igual no puede correr, el lobo le da caza con sus garras, lo destroza y se lo come.

Moralejas:

1. Cojo no necesariamente es manco.

2. Armado no necesariamente es astuto. 

3. Listo no necesariamente es salvo.

4. Mueco no necesariamente es indefenso.