Tres cerditos fugados de su casa, construyeron sendas casas de paja, de madera y de ladrillos y cemento. Un lobo feroz persiguió al primer cerdito y como este no cediera a sus peticiones, derribó la casa de paja a soplidos. Este cerdito corrió donde su hermano y se refugió en la casa de madera, adonde llegó también el lobo feroz en las mismas condiciones y al no recibir respuesta de sus peticiones, sopló y derribó la casa de madera. Ambos cerditos corrieron y se refugiaron en la casa del tercer cerdito, la de ladrillo y cemento. El lobo igual hizo sus peticiones y al no recibir respuesta trató de derribar la casa, como no pudo, llamó unos amigos lobos de una constructora y con las máquinas adecuadas derribaron la casa de ladrillo y comieron cerdito.
Moralejas:
1. Las historias de finales felices para cerditos no son verdad.
2. Donde haya cerditos habrá lobos feroces.
3. Ningún sitio es completamente seguro, no existe nada que sea irrompible.
4. Es mejor tener amigos con intereses similares que buenos pulmones.
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