A las orillas del Nilo se aproximó un escorpión y le pidió el favor a una tortuga de que le ayudase a pasar el caudaloso río. La tortuga se negó pues el escorpión tenía muy mal carácter, aunque ante la insistencia del artrópodo la tortuga cedió, no sin antes advertirle de las consecuencias de una picadura suya en medio del río; el escorpión aceptó y se montó a lomo de tortuga. En medio río, el escorpión atacó a la tortuga y ésta empezó a hundirse. La tortuga le preguntó: ¿por qué lo hiciste, ahora moriremos los dos? El escorpión le contestó: “picar está en mi naturaleza”
Moralejas:
1. Un escorpión será siempre un escorpión.
2.Portar un arma cargada, por más que se confíe en el buen juicio, es siempre contraproducente.
3. Las armaduras antibalas no protegen todo el cuerpo.
4. Viajar a lomo o a parrillero es de bandidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario