Cuentan que un artista pintó un cuadro en el que se veía a un hombre en plena derrota de un león, con el pie encima del mismo, vencido y un poco tarzanudo dispuesto a darse unos golpes de pecho muy al estilo de un lomo plateado. Un león acertó a pasar por donde se exhibía el cuadro y comentó. Seguro que no fue León el pintor.
Moralejas:
1. No especulemos, León puede ser el nombre del pintor.
2. El león no es como lo pintan.
3. El hombre tampoco es como lo pintan.
4. Nadie es confiable, cada cual pinta la historia que le favorece.
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