lunes, 24 de marzo de 2014

EL LEÓN, EL TIGRE Y LA HIENA

Dice Malba Tahan autor de “El hombre que calculaba” que en un cerro estaban estos tres predadores y en la llanura divisaron tres presas: un conejo, un jabalí y un ciervo. El león le pidió a la hiena que repartiera y así lo hizo la interpelada. "Para ti mi señor el ciervo que es grande como tú mismo, el jabalí debe pertenecer al tigre y yo me quedaré con la liebre". A su repartición recibió un zarpazo de león descontento con su parte; la hiena cayó muerta y el león pidió entonces al tigre que repartiera él, que era más sabio que la hiena y el tigre repartió así: "el ciervo para ti que te dará calorías para tus hazañas, el jabalí debe ser para ti en caso de que tú hambre no haya sido saciada y la liebre debe ser para ti y que te sirva de postre". El león quedó contento con la sabiduría del tigre.

Moralejas:

1. Un león necesita muchas calorías.

2. La sabiduría es cuestión de método.

3. Si se tiene dientes y zarpas no es necesario estudiar ni ser bueno en matemáticas.

4. Las matemáticas del más fuerte son exactas.

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